
Postres con barbacoas
Hay algo especial en terminar una comida al aire libre con un postre hecho en la propia brasa. No hace falta complicarse, ni tener alma de chef. Solo una buena barbacoa de carbón, fruta, chocolate o frutos secos, y ganas…

Hay algo especial en terminar una comida al aire libre con un postre hecho en la propia brasa. No hace falta complicarse, ni tener alma de chef. Solo una buena barbacoa de carbón, fruta, chocolate o frutos secos, y ganas…
Hay algo especial en terminar una comida al aire libre con un postre hecho en la propia brasa. No hace falta complicarse, ni tener alma de chef. Solo una buena barbacoa de carbón, fruta, chocolate o frutos secos, y ganas de disfrutar alrededor del fuego.
En nuestra experiencia en MasChimeneas, muchos clientes compran una barbacoa pensando en carnes, verduras o pescados. Pero cuando descubren los postres con barbacoas, se abre otro mundo: más aroma, más juego en la cocina y una sobremesa que se recuerda.
El problema suele ser que asociamos la barbacoa solo con lo salado. La agitación llega cuando tenemos invitados, hemos preparado una comida estupenda y acabamos sacando un postre comprado sin gracia.
La solución es sencilla: aprovechar las brasas finales para hacer postres con barbacoas fáciles, vistosos y llenos de sabor.
Con una barbacoa de carbón bien controlada, el calor residual es perfecto para asar fruta, fundir chocolate, dorar masas crujientes o caramelizar frutos secos. Además, ese punto ahumado suave convierte recetas sencillas en algo muy especial.

Si nunca has hecho fruta en la parrilla, empieza por aquí. La piña aguanta muy bien el calor y queda dulce, jugosa y con unas marcas tostadas preciosas.
Pela una piña y córtala en rodajas de unos 1,5 cm. Para el almíbar, pon en un cazo 400 ml de agua y 200 g de azúcar. Calienta suave sin remover hasta que el azúcar se disuelva.
Añade una rama de canela, dos clavos de olor y el zumo de medio limón.
Sumerge las rodajas de piña en el almíbar durante 5 o 10 minutos. Después, ponlas sobre la parrilla de tu barbacoa de carbón.
Déjalas unos minutos por cada lado, hasta que estén doradas. Sirve con un poco de almíbar, ralladura de naranja o limón y unas hojas de menta.
También queda genial con yogur, helado, frutos secos o chocolate blanco.
La manzana asada es de esos postres que huelen a hogar. En versión barbacoa, gana un toque rústico y aromático precioso.

Para 4 personas necesitas:
4 manzanas reineta o golden, 50 g de pasas, 50 g de nueces picadas, 1 cucharada de azúcar, 1 cucharadita de canela y 20 g de mantequilla blanda.
Quita el corazón de las manzanas, rellénalas con la mezcla, envuélvelas en doble capa de papel aluminio y colócalas directamente sobre la brasa.
Dales la vuelta cada 5 minutos. En unos 20 minutos estarán tiernas. Sirve con yogur griego sin azúcar.
Este es uno de esos postres con barbacoas que parecen de restaurante, pero que en realidad se preparan con muy pocos pasos. La clave está en ahumar ligeramente la nata para que el chocolate tenga un fondo distinto, más profundo y elegante.
Necesitas 200 ml de nata fría, 100 g de chocolate negro 70%, sal en escamas, aceite de oliva virgen extra y unos trocitos de chocolate picado para decorar.
Coloca la nata fría en un bol pequeño. Después, mete ese bol dentro de una olla más grande. Alrededor, pon tres o cuatro trozos de brasa caliente.
Añade una gotita de aceite sobre cada brasa, tapa la olla y deja que la nata se ahúme durante unos 10 minutos como máximo.
Retira la nata y enfríala bien en la nevera. Mientras tanto, funde el chocolate poco a poco en el microondas, removiendo para que no se queme.
Cuando la nata esté fría, móntala con varillas y añade el chocolate fundido templado. Reparte la mezcla en vasitos y deja enfriar.
Antes de servir, añade sal en escamas, chocolate picado y un hilo de aceite de oliva virgen extra.
No te pases con el humo. En los postres con barbacoas, menos es más. Queremos un toque sutil, no tapar el sabor del chocolate.
El crumble parece complicado, pero no lo es. Solo necesita una cosa importante: una sartén, paella o recipiente apto para poner sobre la brasa sin miedo.

Este es uno de esos postres con barbacoas que funcionan muy bien cuando hay invitados, porque se sirve al centro, huele de maravilla y queda crujiente por arriba y jugoso por dentro.
Necesitas 1 kg de fruta en total: fresas, melocotón fresco o melocotón en almíbar. Usa la proporción que más te guste.
Corta la fruta en trozos y mézclala en un bol con 2 cucharadas de harina, 80 g de azúcar y el zumo de un limón. Reserva.
En otro bol mezcla 70 g de copos de avena, 100 g de harina de trigo, 100 g de azúcar moreno, media cucharadita de canela, 80 g de mantequilla fría en dados y una pizca de sal.
Trabaja la mezcla con los dedos hasta conseguir una textura arenosa. Guárdala unos minutos en la nevera para que mantenga mejor el crujiente.
Pon la fruta en la sartén y reparte el crumble por encima. Si tu barbacoa de carbón tiene tapa, ciérrala y deja que el calor envuelva el postre.
Si no tiene tapa, cubre la sartén con una tapa metálica o varias capas de papel aluminio. Puedes colocar algunas brasas encima con cuidado para dorar la parte superior.
En unos 40 minutos, estará listo: dorado, burbujeante y con ese aroma casero que tanto nos gusta.
Sírvelo templado con yogur griego o helado. Los postres con barbacoas ganan mucho con ese contraste frío-caliente.
En una sartén apta para brasa, mezcla 70 g de azúcar con una cucharada de agua. Cuando burbujee y empiece a dorarse, añade 80 g de almendras o frutos secos picados.
Remueve hasta que el caramelo cristalice. Después deja que vuelva a fundirse y cubra bien los frutos secos.
Pásalos a una bandeja con papel vegetal, deja enfriar y rompe en trozos.
Estos frutos secos son perfectos para coronar otros postres con barbacoas, como la mousse, la piña o la manzana asada.
Para estos postres con barbacoas, lo ideal es usar calor medio o las brasas finales, cuando ya no hay llama viva.
La fruta necesita calor directo, pero suave. El chocolate, la nata o el crumble agradecen un calor más envolvente. Por eso, una barbacoa de carbón con tapa ayuda mucho: reparte mejor la temperatura y permite cocinar como si fuera un pequeño horno exterior.
No pongas los postres cuando la brasa esté demasiado fuerte. Espera a que el carbón esté blanquecino, sin llamaradas. Así evitarás que el azúcar se queme antes de que la fruta o la masa estén en su punto.
Hacer postres con barbacoas no va solo de cocinar algo dulce. Va de reunirse, de probar cosas nuevas y de convertir una comida sencilla en un recuerdo.
Una manzana asada, una piña tostada o una mousse con un punto ahumado pueden cambiar por completo la forma en la que usas tu barbacoa de carbón.
En MasChimeneas podemos ayudarte a elegir la barbacoa que mejor encaje con tu espacio, tu forma de cocinar y tu familia. Contacta con nosotros y descubre cómo mejorar tu calidad de vida, y la de los tuyos, alrededor del calor de siempre.